“Mantengamos intacto el principio: el que se abre a si mismo hacia el exterior, debe no menos abrirse hacia el interior, esto es hacia Cristo. El que tiene que ir más lejos para socorrer necesidades humanas, dialogue más íntimamente con Cristo. El que tiene que llegar a ser contemplativo en acción procure encontrar en la intensificación de esta acción la urgencia para una más profunda contemplación” P. Pedro Arrupe sj, 1977.

Ver también El Camino del Corazón, el itinerario formativo de la Red Mundial de Oración del Papa.

– La Red Mundial de Oración del Papa, una participación en la dinámica del Corazón de Jesús.

– Carta sobre El Camino del Corazón