El Apostolado de la Oración, hoy configurado como Red Mundial de Oración del Papa, ofrece dos modalidades de participación: una forma “abierta” y otra de “pertenencia y compromiso”, considerando la Eucaristía como modelo de ofrenda y disponibilidad, para vivir al estilo de Jesús.

  1. La modalidad de participación abierta, accesible a todo bautizado, consiste en asumir como parte de su diaria oración a Dios, pudiendo hacerlo al celebrar la Eucaristía, la plegaria por las Intenciones de Oración del Papa. A quienes asumen esta modalidad, de forma especial, se pide que los primeros viernes de cada mes se integren a la Red Mundial de Oración del Papa teniendo particularmente presentes las intenciones del Santo Padre. Ese día será considerado “Día mensual de oración por las intenciones del Papa”. Esta modalidad puede ser asumida espontáneamente por personas, grupos o movimientos.
  2. La modalidad de pertenencia y compromiso requiere una más activa intervención, siendo necesario establecer un vínculo con el centro responsable de la Red Mundial de Oración del Papa en el país, o en la región, habitualmente llamado Oficina Nacional. Este vínculo puede concretizarse participando en las actividades propuestas desde la Oficina Nacional (instancias de formación, encuentros nacionales, jornadas de oración, etc.) y manteniéndose informado a través de las redes sociales. Esta pertenencia y compromiso pueden ser vividos a nivel personal o, también, a nivel grupal o comunitario. Puede, incluso, asumir la forma de una consagración personal.

2.1. A nivel personal, la modalidad de pertenencia y compromiso exige asumir como parte de la vida cotidiana tres momentos de oración al Señor Jesús: uno en la mañana, con la oración de ofrenda, otro durante el día y otro en la noche, pudiendo darse uno de ellos en la celebración eucarística. Lo esencial, a través de este ritmo diario de oración, es consolidar la íntima amistad con el Señor y encontrar la propia manera de colaborar con la misión de la Iglesia, en el horizonte de los desafíos recogidos por las Intenciones de la Oración que nos confía el Papa. Esta oración y disponibilidad apostólica está siempre unida a Maria, la Reina de los Apóstoles.

2.2. A nivel grupal o comunitario, la modalidad de pertenencia y compromiso se puede concretar a través de alguna de estas tres posibles opciones:

– Las parroquias, las comunidades cristianas y los diversos grupos pueden manifestar su compromiso con la Red Mundial de Oración del Papa, al reunirse específicamente para rezar por las intenciones del Papa y, en particular, al asumir los primeros viernes de mes como día destinado a este fin. Se informará a la Oficina Nacional de su compromiso para que haya conciencia e integración real con la red.

 – Las comunidades de la Red Mundial de Oración del Papa constituidas para este fin en parroquias, colegios y otros espacios. Estas comunidades no solamente oran y asumen una actitud interior de disponibilidad para colaborar con la misión de la Iglesia sino que se movilizan, buscando la manera de ponerse al servicio de los desafíos de la humanidad y de las necesidades de la Iglesia. Las personas que integran estas comunidades se comprometen, personal y grupalmente, a vivir el itinerario de sus vidas, según la espiritualidad del Corazón de Jesús. Asimismo apoyarán a nuestra rama juvenil el Movimiento Eucarístico Juvenil allí donde exista, o la pastoral juvenil (parroquia o colegio, etc.).

– Los grupos del Apostolado de la Oración, nacidos de nuestra tradición espiritual y presentes en las parroquias, son también otra forma comunitaria de compromiso con la Red Mundial de Oración del Papa. Tienen una estructura diocesana y cuentan con su instructivo o reglamento interno. Podrán apoyarse en estas orientaciones mientras consideren que les ayudan a organizarse y son invitados a integrarse en el proceso de “Recreación”

2.3. La consagración personal, o “alianza” con Jesús, es para quienes experimentan un llamado a vivir más estrechamente unidos al Corazón de Jesús y desean formalizar su entrega personal, compromiso y servicio en este sentido. La consagración hace de quienes la profesan “apóstoles de la oración” y por ella asumen el compromiso de estar disponibles para el servicio de las comunidades de la Red Mundial de Oración del Papa y del Movimiento Eucarístico Juvenil, en la misión de la Iglesia local. La consagración, o alianza con Jesús, se realizará siguiendo las orientaciones de la Oficina Nacional y en coordinación con la Oficina Internacional.